domingo, 8 de diciembre de 2013

VACACIONES MADRILEÑAS (1/3)

VACACIONES MADRILEÑAS (1/3)

Hace unos días fui a Madrid con la intención de pasar un buen fin de semana. Una conferencia sobre periodismo y web 2.0, un poco de turismo con los amigos… todo lo que se avecinaba bueno se desapareció como si de magia se tratara. Primero, alguien me robó la cartera: perdí treinta euros en metálico, la tarjeta de crédito, el DNI y más carnets que no viene a cuento contar aquí. Cuando me di cuenta de que me habían robado acudí a la comisaría de la calle Leganitos, cerca de la Puerta del Sol, a poner la denuncia.

Cuarenta y cinco minutos esperando en la sala de espera. No había nadie más que yo sentado ahí, y me tuvieron a la espera porque, según me argumentó el policía de guardia: “hay una chica denunciando malos tratos”. Yo eso lo entiendo perfectamente pero, perdóneme caballero, hay otros cinco efectivos que no están haciendo absolutamente nada. Supongo que la partida del Solitario Spider estaría interesante y, total, como soy de fuera (que no del País Vasco) y no tenían el número de mi banco pues que me den, poco más o menos. Luego puse la denuncia y me tocó un chico bastante majo, eso hay que decirlo también. Llegué a casa y me metí a la cama con un mal humor que esperaba se me pasase al despertar, esperaba… Jajajaja!




Me hospedé en casa de un amigo de la infancia. Él estaba en clase y sus padres se habían ido por ahí, y como la hermana vive con su pareja yo estaba solo con la abuela. Desperté, bueno, mejor dicho, la abuela me despertó a las dos horas de llegar. No paraba de sangrar por la nariz y estaba asustada, así que llamé al 112. Me dijeron que mandarían una ambulancia y que llegaría en unos diez minutos, y que mientras tanto yo debía hacerle un tapón de algodón para cortar la hemorragia. Y así fue, solo lo del tapón. Habían pasado veinte minutos de la llamada al 112 y la ambulancia no llegaba, así que insistí. Me dijeron que para que viniera una ambulancia era el médico quien tenía que dar la orden, y cuando le volví a explicar la situación me afirmó que la unidad de enfermería ya estaba de camino.

VACACIONES MADRILEÑAS (2/3)

VACACIONES MADRILEÑAS (2/3)

Me sonó a broma, así que llamé a la hermana de mi amigo y le conté lo que pasaba, así que vino a casa, y eso que ella vive a media hora en coche. Cuando llegó la abuela seguía sangrando (llevaba ya más de dos horas sangrando sin parar), y ni rastro de la ambulancia. Nos la llevamos en coche, y cuando llamé para anular la ayuda al 112 ni siquiera contestaron el teléfono. Me parecía de coña. Entonces ellos me llamaron a mí, y les dije que ya no hacía falta, que en prácticamente una hora no había llegado una unidad de ambulancia a una céntrica calle de Madrid y que nos la llevábamos en coche, patético, y que era un servicio denigrante y lamentable, a lo que la operadora me dio la razón y respondió: “No, es que según aparece en el ordenador la ambulancia está programada para la tarde”. ¿Es una broma? Como dato, la abuela llevaba sangrando desde las nueve de la mañana. ¿Estáis esperando a que se desangre o algo así? Porque entonces vuestro trabajo es ejemplar.


Fuimos al ambulatorio, y la situación era –de nuevo– patética: la puerta de la médica entre abierta, se le veía tecleando el ordenador y hablando por teléfono. Más de diez personas en sala de espera, nosotros aparte. Le dijimos que nuestra situación urgía, que la señora de 89 años llevaba sangrando más de dos horas, y después de insistir tres veces nos “atendió”: “Meterla dentro e ir tumbándola en la camilla”, nos dijo, vamos, de broma. Las siguientes fotos son reales, las saqué yo en el momento. 1. La hermana de mi amigo ayuda a su abuela ante la ausencia de la médica. 2. La consulta vacía.

1.

2.

VACACIONES MADRILEÑAS (3/3)

VACACIONES MADRILEÑAS (3/3)

La consulta se encontraba vacía y cuando, por fin, la médica llegó con una enfermera pensé que habría sido mejor que no hubieran venido: cuatro manos para una nariz: torpes, le hacían daño, negadas… no tengo ninguna duda en que yo mismo lo habría hecho mejor. Le intentaron taponar la nariz, y digo intentaron porque fue un nulo esfuerzo. Entonces nos dieron un volante y nos mandaron a Urgencias, donde esperamos más de dos horas. Pasaba ya la hora de comer y seguíamos allí. Tengo que decir que tampoco tengo mucho que objetar a los servicios de Urgencias: esperamos mucho tiempo y se hizo pesado, puede también por las pocas horas de sueño y los nervios y el cansancio acumulados, pero el marco que tenían en la sala de espera era realmente deprimente: ni siquiera había asientos suficientes para los pacientes, y los médicos y enfermeros/as no daban a basto. Finalmente, nos llamaron cuando la abuela se empezó a marear por una mezcla del cansancio y la pérdida de sangre. Estuvimos casi dos horas más y nos mandaron a casa.


Reflexionando en la cama, pensé que aquello tenía mucho que ver con la privatización de la Sanidad; yo he estado en hospitales privados y me han tratado maravillosamente bien, pero, ¿y la gente que no puede permitírselo? ¿Llegará realmente el momento en el que el marco de Sanidad español se equipare al estadounidense? Fervientemente deseo que no. Fue un fin de semana duro para mí, pero necesario, pues fue entonces cuando entendí de verdad el problema de los recortes –en este caso en Sanidad– que rodean este país. Creo que si seguimos a este paso llegaremos y nos llevarán a unos límites que, a día de hoy, no consigo imaginar. Es un mensaje del Ministerio de Sanidad, Gobierno de España.


HABLEMOS DE DINERO

HABLEMOS DE DINERO

Hace aproximadamente un mes la revista Forbes publicó en una selecta lista las cien personas más ricas en España. Algunas de ellas de nombre no muy conocido y otras con un título más reputado, alcanzan un patrimonio total acumulado que supera los 100.000 millones de euros (100.000.000.000 €).

Uno de los nombres que aparece en y encabeza esta lista es Amancio Ortega, el creador del grupo empresarial textil Inditex, un grupo que forman Pull & Bear, Bershka y Oysho, entre otras, y que encabeza Zara. En octubre de 2012 donó veinte millones de euros a Cáritas a través de la Fundación Amancio Ortega, pero, aunque sea un buen pellizco, no supone más del 0,05% de su patrimonio privado, lo que significa que este asciende a un total supuesto patrimonio de 40.000 millones de € (47.000 millones según los últimos datos).



Otros nombres más desconocidos como Juan Roig, dueño de Mercadona; Rafael del Pino, creador de Ferrovial; u otros más conocidos como Florentino Pérez, actual presidente del Real Madrid y fundador del grupo empresarial ACS, aparecen también en esta lista que publicó la reputada revista estadounidense.


No sé qué decir ahora, si las comparaciones son odiosas o qué mal está repartido el Mundo. Hablemos de dinero: “Una persona rica: o es un ladrón, o un hijo de ladrón”.