lunes, 28 de octubre de 2013

Mamá, ¿por qué lloras? (1/2)

MAMÁ, ¿POR QUÉ LLORAS?

(1/2)

5 de julio de 1985. ¿Les suena de algo esta fecha? Apuesto a que la mayoría de los lectores no, así que les haré una aclaración: en ese día se aprobó en España la primera Ley que permitía el aborto. Esta jurisprudencia permitía el aborto en tres casos que resumidos serían:

  1. En caso de violación.
  2. En caso de peligro para la madre.
  3. En caso de peligro para el feto.

Hoy, veintiocho años y pico después el Gobierno español, con Alberto Ruiz-Gallardón al frente, planea modificar esta ley (que ya había sufrido variaciones antes), unos cambios que casi prohíben el aborto, y en los casos en los que no es así lo dificultan muchísimo. La última reforma que sufrió esta ley ocurrió con la anterior legislatura política de José Luis Rodríguez Zapatero. Estas son algunas de las cláusulas de esta “Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo”, que entró en vigor el 5 de julio de 2010:

  1. Aborto libre dentro de las primeras 12 semanas (3 meses) de gestación.
  2. El plazo se podía ampliar hasta las 22 semanas en tres casos:
    1. En caso de peligro para la madre.
    2. En caso de peligro para el feto.

  1. El peligro deberá demostrarse con el dictamen de un médico.
  2. La mujer podrá decidir abortar por ella misma a partir de los 16 años de edad, es decir, no es necesaria la mayoría de edad.
  3. La ley protege la confidencialidad de las mujeres que aborten así como el derecho a que sus tutores no lo sepan en caso de una menor, si se justifica que esto puede acarrear problemas graves para ella (problemas interfamiliares, violencia doméstica, conflictos graves…)


La reforma –que según el ministro de justicia se va a presentar en las próximas dos semanas– incluirá ciertas cláusulas “en pro de la vida”. Estas son algunas de las nuevas cláusulas de la nueva ‘Ley del Aborto’:

  1. Se suprime el aborto libre en las primeras catorce semanas de gestación.
  2. Eliminar la indicación del aborto por malformación fetal.
  3. Se prohíbe el aborto por discapacidad.
  4. El peligro de la madre deberá demostrarse detalladamente.
  5. Se prohíbe el aborto en caso de peligro del feto.
  6. Se prohíbe el aborto en caso de violación.


Esto supone un retroceso en los derechos sexuales y reproductivos y de derecho al aborto de la ciudadanía española, y más especialmente de la mujer. Solo en el año 2011 se registraron 118.359 abortos en España. En el próximo gráfico podemos apreciar el incremento del aborto desde el año 2002 al 2011:

Mamá, ¿por qué lloras? (2/2)

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Esta ley, como todos saben, trae consigo mucha controversia. Diversas organizaciones a favor como las asociaciones provida luchan fervientemente contra las también numerosas comunidades a favor de los derechos de la mujer como Femen. Algo que podemos deducir dadas las nuevas y férreas restricciones de la nueva Ley del aborto en España es que aumentará el número de abortos clandestinos. 70.000 mujeres mueren al año como consecuencia de estas interrupciones forzosas, y lo que está claro es que este tipo de medidas no facilita el aborto legal, y por lo tanto fomenta el malparto ilegal.


No obstante, hay un debate que se abre inevitablemente con estas medidas: Derecho de la mujer (derechos sexuales) vs. Derecho a la vida. ¿Debemos concienciarnos más acerca de este fenómeno? Supongo que, como ocurre a menudo, no somos realmente conscientes de lo que supone un embarazo, y ni nos imaginamos lo que significa tener un hijo, y puede ser que esa inconsciencia nos haga cometer errores. Sin embargo, al igual que el derecho a la vida del feto es respetable y soy de la opinión de que debe ser respetado, antepongo mi punto de vista y prevalezco el derecho de una pareja (o de la mujer en los casos menos afortunados) a decidir un futuro con o sin una nueva boca que alimentar, un futuro no amarrado a una nueva vida que controlar, aunque suene cínico, una nueva vida que mantener. ¿Estamos retrocediendo en el tiempo con estas nuevas medidas? Y lo que es más importante, ¿lo saben los magnates que promulgan y aprueban las reformas? ¿Estamos volviendo a una sociedad ‘eclesiástica’? Son preguntas que no voy a responder, entre otras cosas porque mi opinión es irrelevante. Invito a los lectores a reflexionar sobre ello, solo les planteo una pregunta más: ¿Qué harían ustedes?

Papá, quiero ser barrendero (1/2)

PAPÁ, QUIERO SER BARRENDERO

(1/2)

Desde que vamos al colegio soñamos con grandes empleos. Respondemos con orgullo a la pregunta ¿qué quieres ser de mayor? ¡Médico!, contesta uno rápidamente; ¡bombero!, replica otro; ¡astronauta! Sonríe el pelirrojo de la segunda fila. Todos sueñan con ser grandes figuras del futuro, famosos, gente importante. Hace poco leí en el periódico la historia de un joven que tenía dos carreras y un máster, todo un cerebrito; ese chico vive en Londres, y trabaja de friegaplatos en un restaurante de la ciudad, todo un triunfo, vamos. Imagino a ese chico respondiendo esa pregunta cuando tan solo era un niño y ante sus ojos divisaba un futuro lleno de éxitos: ¡quiero ser friegaplatos! Respondía orgulloso.


La tasa de paro en España se encuentra ahora muy poco por debajo del 26%. Deberíamos estar contentos, ¿no? “Eshpaña esh un paísh de Pymesh”, que diría nuestro presidente. “Esh inevitable ajushtar el preshupueshto para reducir el déficit”, “nosh tienen cogidosh por losh huevosh”; ah no, que eso último no lo dijo, podréis perdonarme. Eso sí, el Gobierno ni siquiera valora la posibilidad de suprimir los sueldos vitalicios a los ex presidentes de este país, a los que quedan por llegar y ni menciona los gastos que los diputados generan en las arcas del Estado. Todos los ex presidentes cobran más de 70.000 € al año por dirigir, con mayor o menor fortuna, este país. El gasto ocasionado por los diputados, senadores, ex presidentes y Dios sabe qué otros amables seres es de millones de euros anuales, pero esos gastos, cómo no, no se pueden ‘ajushtar’.


Papá, quiero ser barrendero (2/2)

2/2

Según los últimos datos del INE el número de parados en España es de 5.904.700, y mientras los recortes se ceban con la Sanidad y la ‘Educación’ (lo entrecomillo porque ya no sé si merece dicho título) nuestro querido presidente se rodea de 578 asesores elegidos ‘a dedo’, 68 de los cuales no tienen el graduado escolar, vamos, un circo del que todos nosotros somos espectadores de lujo. No imagino (ni quiero hacerlo) qué clase de méritos les habrá hecho llegar a donde están, porque si no es el graduado algo tendrán, digo yo. Los sueldos son cada vez menos dignos y cada función del circo nos acerca más a los leones, temo que pronto seamos nosotros los que les demos de comer, y que cuando no quede más nosotros formemos parte del plato estrella o lo seamos. Y la verdad, soy de la opinión de que esa es una realidad cada vez más cercana a nosotros.

Lo cierto es, como me decía mi padre y algún que otro profesor, que como no seamos los jóvenes los que demos un golpe sobre la mesa seguiremos comiéndonos los mocos, y lo que es peor, saboreando los mocos del prójimo. Pero como ya he comentado alguna vez nosotros somos muy dados a quedarnos sentados, de hecho en la última sentada que hice a modo de protesta los señores que pasaban se reían; “pringaos”, pensarían. En fin, llega un momento que hasta me da lástima.


¿Qué es del espíritu ‘patriótico’ que rodeaba a los jóvenes de hace unos años? Ahora la mayoría de la población activa joven huye en busca de un trozo de pan porque aquí ya no hay de eso, y el espíritu ‘patriótico’ se ha convertido en espíritu ‘expatriótico’. Cada vez es más caro y tiene más gusanos. ¿Qué es de la ambición del trabajador que no se conforma con determinado empleo? Eso sí, más nos vale conservar el espíritu trabajador porque a este paso nos moriremos en la fragua, con ochenta años y un nieto que cuando le pregunten en la escuela responderá con deseo: ¡quiero ser barrendero!

lunes, 14 de octubre de 2013

#MADRID2024

Desde Barcelona ’92 lo más cerca que ha estado España de lograr ser la sede de los próximos JJOO ha sido Madrid 2020, una candidatura que logró un amarguísimo segundo puesto. La capital española fue derrotada por Tokio, una ciudad más grande y con mayores posibilidades, en definitiva, una ciudad más preparada. Sin embargo, ya que en España somos muy dados a manejar dinero (ya sea para gastarlo o esconderlo), aunque no hemos sido capaces de conseguir nuestro objetivo principal sí que hemos avanzado mucho a favor de la crisis, es decir, ahora somos más pobres.

Si la memoria no me traiciona, llevamos inmersos en esta crisis económica desde 2008, lo que significa un total de cinco años (no me gusta aburrirles con datos, pero por si a alguno le pica la curiosidad) con un déficit total acumulado de 480 mil millones de euros (480.000.000.000 €, por si prefieren las cifras). Esto, claro está, requiere de un ahorro descomunal por parte del Estado – osease, nosotros – para poder  reflotar el gran país que fue y que volverá a ser España. Esto es algo que parece lógico aunque muchos se empeñen en no querer entenderlo, pero la explicación es sencilla: ¿quién se comió el bulo del boom inmobiliario? Yo se lo diré: nosotros; por lo tanto, ¿quién provocó está crisis (o al menos no la evitó)? Apuesto a que lo saben. Hasta ahí todo correcto.



Yo ya había quedado contento con mi postura conformista ante la realidad irreprochable de que la crisis era (ya no sé si lo sigue siendo) culpa nuestra, pero en uno de los estúpidos arrebatos de curiosidad que me dan a veces me aventuré a investigar un poco en la red. De pronto descubrí que solo para la candidatura de Madrid 2020 el Gobierno se ha gastado más de 28 millones de euros, de los cuales 11 procedían intrínsecamente del contribuyente – osease, nosotros –, pero no contento con eso, tuve que seguir hurgando en la herida, y descubrí que el gasto que ha provocado la candidatura de Madrid (Madrid 2012, Madrid 2016, Madrid 2020) sobrepasa los 10 mil millones solo a costa del contribuyente. Todo esto ya parece bastante impactante, pero, si buscáis un poquito más os daréis cuenta de que eso no deja de ser un gasto real y que ya no hay marcha atrás, y que el verdadero problema es que es un dinero tirado a la basura prácticamente en su totalidad, ya que a falta de generar dinero, ha dejado de ganar algo más de 3.500 millones de euros, según un estudio realizado por PWC.

No obstante, los ilustrados mandamases de este país continúan recortando presupuestos en sectores como la sanidad o la educación, aunque no contentos con eso hacen también interesantísimas reformas educativas, pero ya tendremos tiempo para hablar de eso, o no. A decir verdad, si lo pensamos bien nada de esto importa; nosotros seguiremos aquí, de brazos cruzados, agitando banderitas debajo de un puente o delante de un plasma de sesenta pulgadas, qué más da, todo sea por Madrid 2024.



¿Y TÚ CÓMO TE LLAMAS?

En los últimos años hemos conocido más de una decena de grandes escándalos “sociales”, por así decirlo, comenzando con las estafas de S. E. Iñaki Urdangarín, duque consorte de Palma de Mallorca (16 millones en patrimonio), pasando por la caza de elefantes de su majestad el Rey en Botswana (que no volverá a ocurrir), los famosos sobres de Luis Bárcenas (47 millones en Suiza, no había sellos para más) o el inglés humillante – si me permiten la expresión – de su Ilustrísima Ana Botella.



Lo cierto es, nos guste o no, que estos fenómenos rodean nuestra sociedad, forman parte de ella y ofrecen una visión realmente degradante de un país como es España, pero lo que está claro es que la sociedad la formamos todos y, claro, tampoco podemos esperar mucho – discúlpenme si les molesta mi expresión – de un colectivo que, a falta de sentirse cuanto menos avergonzado, venera y parodia, por poner un ejemplo, el ‘speech’ de la legítima alcaldesa de Madrid.

No sé si se han fijado en que todos los personajes mencionados en el primer párrafo, a falta del ex tesorero del PP, llevan por delante un tratamiento concreto, un título que a estas alturas no dice mucho más que su apellido, pero que ofrece inmunidad ¿absoluta? a sus portadores. La única persona que no debe dicha mención a su apellido es la mujer del ex presidente José María Aznar (no digo que tenga algo que ver), y quiero pensar que ha llegado ahí por méritos propios; a saber si por su gran currículum o su elevado dominio sobre el idioma extranjero. Pero es verdad, no vamos a cebarnos con la buena de Ana, seguro que lo hace lo mejor que puede.


Ahora, si me permiten, les daré otro nombre: Emilia Soria. Puede que a primera vista este nombre no les suene de nada. Puede que sí recuerden la historia de aquella madre que, tras encontrarse una cartera en la calle, se gastó 193 euros que no eran suyos en comida y pañales para sus dos hijas. Usó la tarjeta dos veces más, y a la tercera fue la vencida.



Le cazaron, y fue condenada a una pena de un año y diez meses de prisión por delito de falsificación continuada de identidad (y más penas que se resumían en trabajos forzados). Después de un milagro la madre fue indultada. Puede incluso que no hayan caído en el detalle de que esta mujer no lleva ningún distintivo; es Emilia Soria, a secas.