lunes, 25 de noviembre de 2013

¿DEONTOLOGÍA O TONTERÍA?

¿DEONTOLOGÍA O TONTERÍA? (1/2)


El respeto es una cualidad básica y fundamental en cualquier individuo, cualquier forma o modo. En la cotidianidad, con aquello que nos rodea (no solo personas) y en el trabajo, y aquí es donde llega mi pregunta. Existen profesiones en los que la deontología o la ética cobran un valor añadido, en aquellos trabajos en los que se funciona de cara al exterior es indudable que una buena imagen puede marcar la diferencia, pero ¿dónde está el límite? Hace bastante que me escuece este tema, y creo que ya es hora de sacarlo.



Desde tiempos inmemoriales se utilizan los rasgos físicos para describir y a menudo definir a las personas. En lo primero nadie tiene problemas, pero cuando usamos los adjetivos para definir a las personas empiezan los inconvenientes. ¿Por qué podemos usar el delgadito para referirnos a una persona, o el del piercing, o la rubia, y no podemos emplear la gorda? “No, es que es de mala educación, dirán muchos”. A mí es un tema que me cansa. Llevamos muchísimos años luchando por la igualdad entre géneros, entre razas, entre personas al fin y al cabo, pero si utilizas “el negro” para referirte a un hombre de la República del Congo ya es racismo o xenofobia, y si utilizamos “el gay” para que todos entiendan de quién se está hablando en un determinado momento también estamos pecando de homófobos. 

¿DEONTOLOGÍA O TONTERÍA?

¿DEONTOLOGÍA O TONTERÍA? (2/2)

“Obama se convierte en el primer presidente negro”. ¡Ah! Ahí si lo podemos usar, que ha llegado a presidente y estamos todos muy orgullosos de que sea negro, perdón, es que me enervo. Que quede claro que no estoy defendiendo a aquel que pueda usar términos del pelo de “negrata”, “maricón” o “puta gorda”, creo que no hay duda en diferenciar cuándo se trata de una falta de respeto y cuándo no. O quizás el problema esté ahí, que no sepamos diferenciar si hay falta de respeto.



La presencia de temas tabú y el tratamiento que se les da, que les damos, hacen que estos sigan siendo barreras en contra de igualdad. No quiero pecar de intolerante ni de predicador, pero creo que cuando perdamos el miedo a este tipo de palabras o terminología, como quieran llamarlo, daremos un gran paso a favor de la igualdad, porque, si una persona es rubia, morena o pelirroja, es lo que hay, y si es negro pues sigue siendo lo que hay. Claro que nunca es lo mismo, y menos cuando se trata de una expresión de cara al público; entonces seguirá siendo el hombre de color, el homosexual y la rellenita. Todo sea por LA IGUALDAD.

UNA PROFESIÓN QUE NOS TOCA A TODOS

UNA PROFESIÓN QUE NOS TOCA A TODOS (1/2)


Cuando leemos un periódico, ojeamos una revista, nos fijamos en el diseño de un cuaderno o vemos la tele, escuchamos la radio, navegamos por Internet… Aunque pueda parecer que no, están hasta en la sopa. Enamorados de las letras algunos, de la fotografía, del diseño, de los tirantes y del tabaco otros, el periodismo es, según mi criterio, uno de los mundos con más (o menos) pluralidad. Cuando me refiero a la pluralidad hablo de un periodista “objetivo”, de aquellos que ante todo buscan mostrar la realidad de la manera más fiel posible, que lo hacen porque quieren, y además les dejan.



Por otro lado están los menos plurales, aquellos que, marcados por su ideología o basándose en sus principios muestran la realidad “más a su manera”, que no desde su punto de vista, algo que, no debemos olvidar, lo hacen o hacemos todos. Estos autores cuentan, generalmente, con una posición más cómoda en su empleo, más reputación (buena o no, por lo menos la tienen), y, por lo general, son mejores escaladores que los del primer grupo. Luego están aquellos que escriben cuando les dejan, a menudo lo que les dejan y como les dejan, y luego están otros, menos afortunados, que escriben donde les dejan. 

UNA PROFESIÓN QUE NOS TOCA A TODOS

UNA PROFESIÓN QUE NOS TOCA A TODOS (2/2)

Todo esto hace que esta profesión sea una de las más plurales, ya que, aunque como en todos los sitios hay de todo, aquí además lo hay en cantidades industriales. Son ellos, además, los que nos permiten entender o a veces desentender lo que ocurre más allá de nuestros horizontes, a los que, de no ser por ellos no podríamos llegar. Ahora bien, ¿es suficiente la labor de un buen gremio de periodistas para que podamos entender lo que ocurre? Mi opinión es que no, pero esto no ocurre por culpa del redactor, sino por la propia del lector. ¿Quién tiene la responsabilidad en un caso de desinformación o ignorancia respecto a lo que ocurre?



Creemos muchas veces que el leer un periódico, ver la tele, escuchar la radio mientras cocinamos o ojear elpais.com mientras estamos en Facebook o Twitter es suficiente para saber lo que ocurre, y, aunque es indudable que ayuda a entender lo que sucede, lo que nos sucede, no es suficiente para lograr comprenderlo del todo, eso es algo que nos toca a nosotros extender, tratar y concluir. Y es que el periodismo es una profesión que precisa de la gente para lograr una buena impresión del mundo que nos rodea.

lunes, 11 de noviembre de 2013

¿ESTUDIAS O TRABAJAS? (1/2)

¿ESTUDIAS O TRABAJAS? (1/2)


Desde que España se sumergió en la crisis económica en el año 2008 el número de estudiantes en los estudios superiores ha incrementado considerablemente. El número de estudiantes matriculados en las universidades españolas en grado y máster en el curso 2011-2012 se ha situado en 1.582.714 estudiantes, de los que 824.741 son estudiantes de grado, 644.912 de primer y segundo ciclo y 113.061 de máster. Los estudiantes mayores de 30 y 40 años han aumentado notablemente como podemos apreciar en el siguiente gráfico (gráfico de los cursos 2010-2011 y 2011-2012):



Podemos deducir que la crisis está detrás de esto. No es tontería decir que esta es una buena época para ‘reciclarse’ y aumentar el abanico de posibilidades de cada uno. Esto no solo se ve en los estudios universitarios; otro punto importantísimo son las escuelas de idiomas. Parece claro que no es suficiente con tener treinta años de experiencia laboral o dos carreras con doble máster como ya he comentado en alguna otra entrada, por lo que buscar otras salidas como ampliar el dominio lingüístico o abrir la mente a salidas menos comunes como las terapias naturales o alternativas y otro tipo de cosas raras (ya lo trataremos en otra entrada) ya no es cosa de locos. 

¿ESTUDIAS O TRABAJAS? (2/2)

¿ESTUDIAS O TRABAJAS? (2/2)

A decir verdad, con la tasa de paro por encima del 25% y los requisitos que se requieren para trabajar – creo que te piden ser Super Man y no tener alergia a la criptonita – no es de locos pensar en enriquecer los conocimientos de cada uno; a fin de cuentas mens sana in corpore sano, y ahora mismo muchos se conformarían con una mens sana, que no es poco. A falta de pan buenas son tortas se dice; a falta de empleo buenos son estudios diremos.




Cuando estaba sentado en el bus había en frente mío sentado un hombre bien vestido, con zapatos, pantalones, camisa y jersey, leía El Correo, pero luego lo ha guardado y ha sacado El País. He pensado que era una persona culta, ¡un profesor! He pensado, pero de pronto me he fijado más, y ya no estaba tan seguro. Tenía los zapatos rotos, viejos; los pantalones ajados y deshilachados en los bajos; la camisa parecía estar bien, pero el jersey estaba sucio y roto por las muñecas. Su aspecto me ha hecho creer que no era un profesor, pero no lo sé. Lo he seguido un poco y se ha metido en la Facultad de Medicina y Enfermería. No tenía pinta de médico, no lo sé. ¿Tú qué crees?

¿TE GUSTA CONDUCIR?

¿TE GUSTA CONDUCIR?

La crisis obliga a renovarse a muchos sectores, y uno de los últimos en dar un paso adelante ha sido el sector del transporte. Para la gente que viaja mucho puede ser un gasto desorbitado utilizar el vehículo personal siempre que se quiera ir a algún lado, y el transporte público, como al igual que prácticamente todo ha inflado sus precios puede resultar un gasto también elevado. Como resultado de este problema ha surgido una iniciativa innovadora y atrevida: la de compartir vehículo.

Dos de las plataformas que han introducido esta nueva idea son BlaBlaCar y Amovens. Si vas a viajar y no tienes compañía o necesitas dividir gastos estos dos portales te ofrecen un lugar donde consultar la posibilidad de compartir tu propio vehículo o el de cualquier otra persona que se ofrezca para ello.




Según se ha registrado, más de trescientas parejas se han casado tras conocerse en estos coches compartidos. No obstante, esta idea también tiene su lado negativo, y es que no se puede saber a ciencia cierta la condición del viajero que va sentado a su lado; es el caso de José Ángel C.R., quien protagonizó una fuga de 30 kilómetros tras saltarse un control de la Guardia Civil. Los otros tres ocupantes no consiguieron detener al prófugo que dificultó la labor de la los agentes pese a que no tenía carnet de conducir. El fugitivo acabo detenido y todo quedó en una simple anécdota para los otros tres jóvenes. La plataforma responsable de este suceso fue BlaBlaCar, que cuenta con cinco millones de usuarios en Europa. Esta iniciativa ofrece una posibilidad que, a juzgar por los testimonios de los diversos usuarios, no te dejará infdiferente. ¿Te gusta conducir? 

ENCUENTRE LAS DIFERENCIAS

ENCUENTRE LAS DIFERENCIAS

Una multa de entre 3.000 y 60.000 €, eso es lo que le espera a un joven eibarrés por ondear la bandera que reclama la “repatriación” de los presos vascos en el partido que enfrentó el pasado verano a Oviedo y Eibar. El muchacho ha recurrido a la multa impuesta, una decisión que las autoridades competentes resolverán en un plazo de hasta seis meses.



Una ‘investigación’ y nada más, esa es la mayor penalización que ha recibido el Frente Atlético por desplegar partido tras partido banderas españolas con el águila imperial que identifica el país con el franquismo y por, de vez en cuando, sacar a pasear pancartas nazis o neonazis, como quieran llamarlo, que, para el que no lo sepa, es delito según la Constitución Española (CE). El Partido Popular rechazó además recientemente endurecer el castigo contra la apología del franquismo.




La CE también recoge también la apología del terrorismo o incitar a la alteración del orden público como delito, motivo por el que supongo amonestaron el joven de Eibar. En un caso teórico probablemente se diría que estamos ante un caso contradictorio. ¿Por qué se le condena a uno y ni siquiera se considera la pena en el otro caso? Pero en la práctica, como suele suceder, la cosa cambia, aunque la pregunta sigue siendo la misma. Como se suele decir, las comparaciones son odiosas y sobre todo, donde hay confianza da asco.